Foto: Decí Whisky! - deci-whisky.blogspot.com 15/08/09
El Motoclub de Los Natas goza de buena salud. Después de un mes de ausencia debido a las medidas preventivas contra la gripe A volvió con todo.
En esta edición, número 9, la banda encargada de abrír la noche fue Poseidotica, que ya lo había hecho. La elección no fue en vano porque atraviesan un excelente momento. Con sus rockeras, psicodelicas e instrumentales canciones cautivaron a la audiencia que los aplaudió a rabiar. Esta vez no hubo ninguna película en la pantalla gigante, fueron animaciones coloridas de maquinas que acompañaban los temas.
Pasadas las diez de la noche subió el trío más efectivo por estos tiempos al escenario de Niceto. Con un show que promedió la hora y cuarto recorrió su discografía. No faltaron los temas de su último disco, El Nuevo Orden de la Libertad, ni tampoco algunos de Hombre Montaña. El invitado permanente, El Topo, cantante y bajista de Dragonauta apareció en el escenario dos veces, la primera en la mitad del show, y la última en el cierre, con una versión del As de espadas de Motorhead que incendió el lugar.
Los natas cerraron otro exitoso Motoclub con la fórmula no tan secreta que solo ellos poseen: el sonido, las canciones y el viaje.
En esta edición, número 9, la banda encargada de abrír la noche fue Poseidotica, que ya lo había hecho. La elección no fue en vano porque atraviesan un excelente momento. Con sus rockeras, psicodelicas e instrumentales canciones cautivaron a la audiencia que los aplaudió a rabiar. Esta vez no hubo ninguna película en la pantalla gigante, fueron animaciones coloridas de maquinas que acompañaban los temas.
Pasadas las diez de la noche subió el trío más efectivo por estos tiempos al escenario de Niceto. Con un show que promedió la hora y cuarto recorrió su discografía. No faltaron los temas de su último disco, El Nuevo Orden de la Libertad, ni tampoco algunos de Hombre Montaña. El invitado permanente, El Topo, cantante y bajista de Dragonauta apareció en el escenario dos veces, la primera en la mitad del show, y la última en el cierre, con una versión del As de espadas de Motorhead que incendió el lugar.
Los natas cerraron otro exitoso Motoclub con la fórmula no tan secreta que solo ellos poseen: el sonido, las canciones y el viaje.